¿Qué es una Vía ferrata?

Una vía ferrata es un itinerario deportivo que transcurre por paredes o macizos rocosos y que está equipado para facilitar la progresión mediante peldaños, clavijas, rampas, pasamanos, grapas, cable y en general todo tipo de elementos que garantizan la seguridad de los aventureros a lo largo de la vertiginosa ruta.
Se trata de una actividad que está a medio camino entre el senderismo de montaña y la escalada. Está hecha para aquellos a los que un simple paseo por la montaña les sabe a poco, pero les da demasiado respeto la escalada o consideran que no están suficientemente preparados. Eso sí, se recomienda que aquellos que vayan a realizar una vía ferrata sean excursionistas un tanto rodados o experimentados en la montaña. Las rutas marcadas con clavijas, cadenas, grapas, etc. suelen llevarte por lugares de gran altura, así que si eres una persona que sufre de vértigo, será mejor que te busques otra actividad más cercana al suelo.
¿Te animás?

martes, 12 de junio de 2018

Viaje de Semana Santa a Ferratas Malagueñas



VIAJE A LAS FERRATAS MALAGUEÑAS.
Semana Santa de 2018.
“¡Ojú que viajecito!”

Día 1. Miércoles 28 de Marzo:

Los 5 fantásticos (José, Jaime, Alfonso, Álvaro y Belén) comenzamos el viaje al sur  (post café en bar Cascante). Empieza la penitencia de Semana Santa, y ojalá todas las penitencias fueran así.
Resulta que estábamos apañados todos, con dolores de garganta, sin dormir bien… pero no pasa nada. ¡Nos vamos “pal” sur!
 
Parada para comer en un restaurante de carretera por Toledo, ya se nota el “calorsito”. Lo mejor, la sopa de picadillo bien calentita para Álvaro.
Fue pasar la frontera andaluza… ¡y se nos cambió el acento! . El viaje fue divertidísimo. Por fin la Voyager llega a Pujerra, un pequeño pueblecito blanco. Situado en plena serranía de Ronda, goza de un entorno precioso, con valles, sierras, bosques y carreteras con mucho encanto (y curvas).

 
Día 2. Jueves 29 de Marzo:
Empieza el rock  and roll.
Nos dirigimos hacia Antequera, a la zona del Torcal, es un paraje natural único, http://www.torcaldeantequera.com/ allí buscamos la primera ferrata, el Camorro.



Nos cuesta encontrar el comienzo de la vía, no existen indicaciones de la ferrata. Vemos en la “info” que uno de los dos bucles de cable que ancla la tirolina se ha roto, y tiene tramos con bastante desplome. Decidimos no hacerla, ya que también parece difícil para principiantes. No pasa nada, ¡vamos a por la siguiente!

 
Ferrata de Archidona. Situada al final del pueblo, bien indicada, la aproximación corta. Es una ferrata facilita, un K2 con un puente tibetano, y terminas en el Santuario de Nuestra Señora de Gracia. Las vistas, espectaculares. En el santuario una señora nos dio su bendición, ¡que nos proteja la virgen!.
 



 
Fuimos a Ronda, donde  habíamos quedado con Josemi e Ilde, pero fue imposible aparcar. La Semana Santa andaluza es lo que tiene, así que decidimos irnos y tomar unos  refresquitos en el pueblo.
Día 3, Viernes 30 de Marzo:
Amanece lloviendo, pero seguimos la marcha. Vamos hacia Gaucín donde haremos la ferrata del Castillo del Águila, si el tiempo nos lo permite.

 
Paramos en Júzcar, el pueblo de los pitufos, todo azul, chulísimo.
 
 
Llegamos a Gaucín y comenzamos la ferrata, desde el castillo. Impresionantes vistas, pasos complicados horizontales con algún desplome, un puente nepalí, una tirolina de 30 m. y otro puente tibetano para finalizar. Una ferrata bien equipada y muy aérea. Considerada un K3. Ilde la definió de maravilla: corta pero intensa.
 
 




 
Después visitamos la Cueva de La Pileta, situada en Benajoan. Se trata de una cueva prehistórica declarada Monumento Nacional. El recorrido guiado discurre a lo largo de la Galería Principal, de unos 500 m., donde pudimos ver diversas formaciones y arte rupestre. http://www.cuevadelapileta.org/textos_archivos/situacion.htm

 
Tomamos un pequeño tentempié y vamos hacia Ronda, pero antes paramos en Atajate y hacemos la ferrata que se encuentra en el pueblo. Sencilla, corta, pero muy divertida y variada, con un tibetano muy largo y otro nepalí. Considerada un K2, con un poco de dificultad al principio, una parte con desplome. Tuvimos varias bajas en esta ferrata. Los bebés, que estaban cansados. J



 
Llegamos a Ronda, tomamos algo mientras anochece y nos preparamos para hacer la ferrata de Tajo de Ronda II. La verdad es que hacía una noche fresca y con bastante aire, pero allá vamos.

 
El comienzo de esta vía se encuentra fácil, aunque buscamos el comienzo de la ferrata Tajo de Ronda I que estaría cerca y no la encontramos. Quizá el que fuera de noche no ayudó. Hicimos la ferrata, muy facilita, pero que merece la pena por las vistas del precioso puente de Ronda iluminado. K2.




 
¡Vámonos para el pueblo! Cena en casa y merecido descanso, fue un día intenso.
Día 4, Sábado 31 de Marzo :
Quedamos con unos amigos de Álvaro, Noe y “Perita” en Gaucín, más Josemi, Ilde, Jaime, Álvaro, Alfonso, José y la menda, ¡buena tropa!

 
Nos dirigimos hacia la ferrata Sierra del Hacho. Aunque existen indicaciones para llegar al pie  de la vía, es fácil confundirse. La dificultad principal de la vía es una escala, pero cuando fuimos no estaba. Han creado un tramo paralelo sin complicación.

 
Es una ferrata con poca dificultad, un k3 con un desplome, pero las vistas de toda la sierra son impresionantes.

 
La verdad es que la disfrutamos todos un montón y más con el estupendo día que nos hizo. Nos dio hasta para tomar el sol.


 
 
Comimos en una terracita en Gaucín, unas buenas risas todos juntos y nos despedimos de Josemi e Ilde, que siguen su rumbo. Los demás vamos hacia las Ferratas de Benalauria y Benadalid que se encuentran al lado.

 
Unos subimos por la ferrata Del Techo de Benadalid, que es una pared de 80 metros verticales, bien equipada, en la que imponen las paredes tan altas y verticales a los lados. K3.

 
Otro grupo subió por la ferrata de Benalauría de La Canal, más divertida por su variedad ya que hay 2 puentes tibetanos y discurre en un estrecho barranco, también es más sencilla. K2.
Las vistas desde arriba del valle del Genil son preciosas. Después bajamos todos por la ferrata de Benalauría.
Para finalizar el día unos cuantos realizan la ferrata de Igualeja, que es el pueblo que está antes del que nos hospedamos. Es una travesía en horizontal con tramos desplomados que supera 30 metros de desnivel. K3. 







Mientras unos tomamos algo en el pueblo esperando, a los ferrateros les da para improvisar un rapel y descender a la carretera.
Como os podréis imaginar llegamos reventados a casa. Algunos salimos a dar una vuelta y nos enseñaron las tradiciones del pueblo en la época de semana santa. Resulta que los hombres se tiran toda la semana yendo a por árboles al monte para decorar la noche del sábado “el huerto” junto a la iglesia. En él, el domingo de resurrección se hacen fotos las reinas con el resucitado. Lo del monte va acompañado de mosto (vaya, que se ponen ciegos). Mientras, las mujeres tienen que limpiar la iglesia… Pues nada, ahí estaban liados en la plaza decorando. No toda la gente, que había mucha en el pub jeje.

Día 5, Domingo 1 de Abril:

Vámonos de vuelta a la tierra. Nos esperan atascos, coches y más coches. Y lo que viene a ser un buen viaje,  recordando anécdotas y con risas.

 
¡Gracias por esos días tan estupendos con gente tan genial!. Pronto a por otra salida. ¿Te apuntas?
 
Crónica: Belén.
Fotos: Belén, José, Alfonso.


miércoles, 25 de abril de 2018

KV WINTER DEL MONCAYO

18 de marzo de 2018 - KV WINTER DEL MONCAYO



El 18 de marzo de 2018 nos unimos a nuestros amigos agredeños del Club Runners del Moncayo para hacer el “KV WINTER DEL MONCAYO”.
No somos runners, pero aprovechamos la oportunidad que nos brindaron de ascender a la cima del Sistema Ibérico en su experta compañía pues compartimos el amor a la montaña y el embrujo que ejerce esta en concreto, que no habíamos visitado en invierno y que nos sedujo contemplándola ahora desde otra dimensión, tan bella con ese manto blanco y tan peligrosa al mismo tiempo...




Cuando a tus padres, sabedores de los accidentes que ha habido, de las vidas que se ha cobrado esta montaña, de lo peligrosa que puede ser en días de niebla como este, no les hace ninguna gracia la idea de imaginarte ascendiendo por sus congeladas laderas, cuando vas a encontrarte restos de aviones accidentados por allí en días de niebla; te has de concienciar de que no es un simple “paseo” lo que vas a hacer, y tienes que dar a la seguridad la importancia que requiere.
Así pues, nuestros amigos de Ágreda exigían el uso de material técnico obligatorio y con toda la razón, pues durante la ascensión pudimos comprobarlo tras resbalar sobre el hielo que se ocultaba tras esa bella capa de nieve.





Con los mejores compañeros posibles, partimos hacia la cima de la montaña frontera entre Aragón y Castilla, rodeados de los encinares de carrasca que crecen sobre las calizas del piso inferior de la sierra del Moncayo.  Zona caliza horadada por las aguas moncaínas que han labrado simas, dolinas y cuevas. La mayor de todas da nombre al pueblecito del que partimos: Cueva de Ágreda rumbo a una ascensión de 1000m en vertical, recorrida a lo largo de algo más de 6 km.






Con una mezcla de emociones en la mirada, deseando que aclarase el día para manejarnos mejor en la cima, dejamos atrás el pueblo y atravesamos la pradera en pos de las primeras estribaciones.
 





La ruta no tenía pérdida, seguir hacia arriba el curso del río Trasmoncayo, que en estas fechas bajaba alegre y bullicioso.






La mayoría de estas aguas acaban filtrándose en el terreno calizo y cruzan en subterráneo por debajo del Moncayo emergiendo al otro lado, en la cara norte en esa estupenda surgencia que es el nacedero del caudaloso río Queiles en Vozmediano.
 





Tras cruzar un pinarcito, seguiríamos el barranco rodeados de robles (rebollos los llaman aquí) disfrutando del sonido del agua que, por correr por el suelo silíceo, no se filtra aquí todavía.






Objetivo: Cruzar a 1.950 m ese paso natural entre las dos vertientes del Moncayo y frontera entre Castilla-León y Aragón que es el Collado de Castilla, entre Peña Negrilla (2.117m) y el Pico de San Miguel (2.314m), para alcanzar éste último, también llamado Pico del Moncayo.
 





El río Trasmoncayo se abría paso entre la nieve hacia cotas más bajas,
 





mientras nosotros hacíamos lo contrario, subiendo a buen paso y en plena armonía.






Nuestros amigos de Ágreda, experimentados corredores, nos sacaban ventaja, pero enseguida nos esperaban para reagrupar, desoyendo nuestra petición de hacer dos grupos.






El compañerismo en la montaña es enorme: Grandes deportistas que llevan tiempo preparando una ascensión con un programa al que no dudan renunciar si las circunstancias del compañero lo requieren.





Cuanto más arriba, más oculto baja el río, llegando a discurrir completamente cubierto por una nieve que a veces se abría para dejárnoslo ver.





¿Restos del fuselaje de un avión accidentado?






Ascendimos por el Collado haciendo alguna que otra paradilla para admirar y fotografiar el paisaje.






Cuanto mayor era el manto de nieve, más bella se nos iba mostrando la montaña,





no tardando en tener que ponernos los crampones.






Esto es disfrutar de la montaña (y de la compañía).
 




Por aquí nos encontramos con un grupo de vallisoletanos que se habían levantado ¡a las 4 de la mañana! para vivir esta experiencia.





Y por aquí alguno que otro descendía esquiando (¿arriba te dan unos esquíes para bajar?)
Otro montañero, de bajada, nos da ánimos con un navarrico: ¡Aúpa!






Por fin la montaña abre sus brazos, para acogernos al sol y mostrándonos su blanca cumbre destacando bajo el azul del cielo.






En la montaña,cuando el tiempo esta cambiante,se te pueden echar encima las nubes y la niebla. Eso es lo que no paso tras acender un tramo más,lo cual casi nos obliga dar la vuelta ante el desconocimiento exhaustivo la zona y con los antecedentes que esta tiene.
Junto a nosotros llega en ese momento Ismael,un montañero durolense,que ya conocía la ascensión y nos anima a subir junto a él.
Gracias a él,nuestro camino continua para ofrecernos su recompensa unos metros más arriba.
La segunda de las cumbres superior a los 2.000 metros ya es nuestra!!
Crónica: Jaime.
Fotos: Jaime, Luis, Elena.









Vía Ferrata de Peña Karría. K3.

 El segundo fin de semana de abril, unos cuantos miembros de nuestro club decidimos acercarnos al parque natural de los montes Obarenses par...